Rubert de Ventós, Xavier: Por qué Filosofía.
Editorial Sexto Piso (otras: Península).
Nº de páginas: 125.
Se trata de una invitación a pensar a partir de situaciones cotidianas sobre aquello que nos atrevemos a ignorar y no lo tenemos claro. La percepción de este "no tenerlo claro" es el comienzo de las preguntas filosóficas, el atrevernos con las tinieblas en que se mueve la vida, nuestra vida, la de todos los seres humanos en su cotidiano vivir.
Pero, ¿para qué está la ciencia? Pues para lo concretillo y práctico escasamente. Pero donde la ciencia con sus seguridades metódicas no llega, tiene que atreverse el pensamiento filosófico, para desbrozar y abrir, con el machete de la racionalidad, alguna senda posible para caminar entre la espesura brumosa de la vida, en el sentido que nadie mejor que A. Machado ha expresado.
Se dice, se piensa, se espera… que la Filosofía tenga como objetivo aclarar las cosas, proporcionarnos y dotarnos de un horizonte, para que los individuos puedan orientarse con nitidez en la oscuridad que invade sus vidas. Sin embargo, eso es justo lo que la Filosofía no hará jamás. De esas brumas, que emergen naturales cada mañana, surge el filosofar más genuino, el interrogar constantemente sin hallar respuesta definitiva, el dudar para caminar bamboleante, como a trompicones; pero sólo para apenas entrever, semiciego y con ojos cargados de dioptrías, en la lejanía del horizonte, aquello donde jamás encontraremos certeza.
Eso sí, con valentía y esfuerzo infatigable, heroicos, la Filosofía se atreve a adentrarse donde la ciencia se detiene o no llega. Por eso hay filosofía. Pero no le exijamos, además, certeza y seguridad en la generación de sentidos vitales, pues en nuestros días eso se ha degradado, vulgarizado, y es ya competencia de los medios de comunicación, de la publicidad y del sistema mismo. El individuo, cuanto menos piense por sí mismo, mejor, más feliz será si se deja llevar y ser, solamente, una piececita del engranaje económico, político, social, cultural. Esta obrita es justamente lo contrario, una invitación a pensar por uno mismo, a ser uno mismo, aunque no se llegue con claridad a ninguna parte, pero sentirás el gusto de llevar tus propias riendas vitales… Aunque muchas veces lo dudes.
Miguel Ángel (Filosofía)
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