EL PAISAJISMO IMPRESIONISTA.

El movimiento pictórico denominado impresionismo nació en Paris en 1870 y es de los más importantes y reconocidos de la pintura contemporánea. El origen del nombre está en un cuadro de Monet titulado “Impresion, soleil levant”, la crítica de entonces se burló del nuevo estilo bautizándolo como “impresionista”.

El impresionismo tiene muchos puntos innovadores y originales y surgió como diferenciación del realismo, imperante hasta entonces en Francia. Puedes comprobar en los cuadros expuestos las características generales que identifican las obras impresionistas:

En esta exposición que inicia la temporada 2004/2005 nuestra PINACOTECA COSSÍO muestra paisajes de los más destacados impresionistas franceses de finales del XIX como Monet, Pizarro y Sisley. Disfrútalos y observa sus bellos detalles, tratamiento de la luz, pinceladas individualizadas y colorido intenso.


DAMA EN EL JARDÍN.

monet

Sobre un jardín con bellos parterres de flores y arbustos pasea un refinada señora vestida de blanco y protegiéndose del sol primaveral con una sombrilla. Bañada en luz, proyecta sombra sobre el cesped puesto que los rayos solares le inciden oblicuamente.

Esa misma luz solar resalta hojas y flores y deja en penumbra acusada las zonas a resguardo.


PARC MONCEAU.

Monet

Un parque urbano de París también es objeto de la atención de Monet. Árboles, arbustos, flores y plantas son una isla de verdor dentro de la gran ciudad. Las casas las podemos ver al fondo a la izquierda mientras los brillantes tonos de la naturaleza despertando en primavera invaden el espacio. Prácticamente podemos respirar el aire que pinta y oler las flores del jardín.


PAISAJE EN ZAANDAM.

PAISAJE EN ZAANDAM

El Sena cerca de su desembocadura muestra una gran cantidad de reflejos. Los molinos del fondo, el velero navegando, las casas de la ribera, las barcas en el embarcadero y los sauces de la orilla se reflejan en la superficie del agua. El cielo algo nuboso y muy blanquecino tiene su correspondiente en el agua.


DESHIELO EN VETHEUIL. MONET. (1881).

DESHIELO EN VETHEUIL. MONET.

Monet (1840-1926) es el más definitivo impresionista. Él estaba verdaderamente arrebatado por el agua como símbolo de la fugacidad de la luz y el color. En este poético paisaje de un pueblecito cercano a París compruebas como la naturaleza estalla en luz con la llegada del deshielo en enero de 1880. Los tonos grisáceos propios del invierno y la ausencia de personas dejan a la naturaleza mostrarnos sola los efectos de un frío intensísimo e inusual en la zona. La nieve y el hielo, el agua, los árboles y el cielo son de una luminosidad deslumbrante y, al no definir los contornos, resulta una escena mucho más sugerente puesto que el observador, en este caso tú, pone su sensibilidad sobre la propuesta de Monet y la imaginación tiene campo abierto para soñar libremente.


LA URRACA. MONET. (1869).

LA URRACA. MONET.

En un bellísimo paisaje invernal nevado, una urraca está posada en una valla de separación de fincas. Un primer plano refleja los árboles, la valla y la puerta, todo nevado. Una granja aparece detrás con sus chimeneas y un valle muy llano hace de fondo de la composición. La luz típica producida por la nieve ha sido magistralmente captada por Monet, tonos muy blanquecinos, sol muy bajo y rayos muy oblicuos rodean a la urraca que hace un alto en su vuelo para posarse sobre la desvencijada puerta de madera.


LA INUNDACIÓN DE PORT MARLY.

sisley

A. Sisley ( 1839-1899) pasó su adolescencia en Inglaterra y no tuvo suerte en su carrera artística, muriendo sin el reconocimiento que su obra merecía. En este paisaje de un pequeño pueblo bajo los efectos de la inundación puedes apreciar las características de este pintor. Fíjate como de cerca sólo aprecias pinceladas sueltas , ahora aléjate un poco y la vista se compone correctamente en tu percepción viendo claramente el carruaje, las personas, las casas, las nubes, la bella farola y el río desbordado. El color azul, favorito del artista, predomina en la escena.


LA COSTA DE HERMITAGE.

LA COSTA DE HERMITAGE

Los impresionistas como Pissarro realizaron a partir de 1870 una asombrosa labor de investigación pictórica. Buscan la luz y el aire y para ello prescinden de los contornos y del color negro. Las pinceladas son pequeñas y sueltas y el resultado es que parece haber atmósfera en lo representado. Ni que decir tiene que les encantaba pintar al aire libre todo lo efímero y cambiante : el humo, el agua, las nubes, etc. Si te fijas en el cuadro, es muy destacable el contraste luces-sombras que consigue acentuar mucho los volúmenes y la sensación de realidad. Estamos ante una luz prodigiosamente conseguida, una luz de primavera y de una hora temprana, dada la prolongación de las sombras.


EL HUERTO EN ERAGNY.

pisarro

Bella escena de un huerto con personas en plena faena agrícola y que Pissarro trata de forma magistral. El verde junto con el amarillo de la vegetación marcan la llegada del otoño, estación propia de la recolecta. Las hojas, troncos, vestidos de las señoras, parva de trigo y trozo de cielo reflejan unas calidades y texturas muy conseguidas a pesar de la técnica impresionista de pinceladas independientes.

¿No te apetece dar una bocanada de aire fresco de este paradisíaco lugar?.


CLARO DE UN BOSQUE.

CLARO DE UN BOSQUE

La luz lateral crea una imagen de una belleza especial. Además, esta obra destila una paz y una tranquilidad contagiosas: el silencio, la luz otoñal, el lánguido camino, las personas tomándose las cosas con calma...Todo resulta atrayente. La perspectiva lograda con el camino que se aleja, el empequeñecimiento de los árboles y el lejano horizonte hace volar nuestra imaginación.